Ningún otro escritor como el Marqués de Sade ha herido y escandalizado sensibilidades en igual forma. Su obra, su leyenda de búsqueda de la perversión, han perdurado hasta nuestros días y aún hoy escandaliza a la mayoría. Pero, ¿cuáles son los motivos por los que aún hoy sus obras son referente insuperable?
Puede que uno de los motivos de tanta repercusión sea la propia censura que ha sufrido la obra del Marqués de Sade en todas las épocas, y que haya ayudado a mitificarlo. De todos es bien conocido el gusto que tenemos los seres humanos por lo prohibido, lo censurado, que hace que sintamos una fascinación por el objeto de la censura. En cierto modo, fue la persecución de la que fue objeto por parte de su suegra la que hizo al marqués adentrarse en la perversión como nunca antes. Y es por ello que, en busca de la vulneración del respeto que se supone le debía a la madre de su esposa.
Durante todo el s.XVIII francés surgen numerosos autores que se pueden enmarcar dentro de la literatura libertina, pero de tan poca relevancia, que hoy en día se puede considerar sus relatos como costumbristas. Sin embargo, en las obras de Sade podemos diferenciar dos niveles: las descripciones detalladas de los actos sexuales y la justificación ideológica de dichos actos de depravación. En ambos niveles Sade es escandaloso. El primer nivel, el pornográfico, pasaría por la descripción de toda clase de actos sexuales y de toda clase de perversiones y prácticas que no se pueden calificar como sexuales, como son la tortura y la muerta. No obstante, en la actualidad, se han dado casos en los que los actos de vejación sexual y asesinato son reales, como son el caso de las snuff movies.
Es el nivel teórico, en el que se intenta por todos los medios dar una base filosófica a la depravación, la que es más interesante de analizar. Esta ideología no puede disociarse de las circunstancias personales del personaje histórico. El Marqués de Sade tenía una manera de ver la vida sumamente egoísta, egoísmo que no tiene otra ley que el placer y se fundamenta en una soledad absoluta. Este aislamiento, es provocado por el propio marqués, que aunque necesita de otros para obtener placer, sus actos lo llevan al completo aislamiento social y al encarcelamiento. Pasará un total de 27 años encarcelado por distintos motivos, uno de ellos una orgía que organizó y en la que murieron envenenados muchos de los asistentes. Esto provocará una escalada en la violencia y en perversidad de sus textos, en aumento según pasaban los años. Así, la necesidad de salir de los muros provocará un avance de su imaginación literaria alejándose de la realidad, que al mismo tiempo crea la necesidad de llevar lo imaginario hasta límites no conocidos.
Para Sade el ser humano no es bueno por naturaleza, pensamiento totalmente contrario al humanismo imperante de la época. Esta es una muestra más del hedonismo del que hacía gala nuestro protagonista, puesto que no adecua su comportamiento a una filosofía ya establecida, si no que crea una filosofía por la que el mal es algo inherente a la naturaleza y esto justifica su comportamiento perverso.
A modo de conclusión, podría decirse que el pensamiento de Sade deviene aceptando primero a Dios quien con la culpa eterna legitima los actos perversos y seguidamente confundiendo lo perverso con una naturaleza destructiva que lleva a la aniquilación del ser humano.

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[...] crueles y doncellas desventuradas. Sus personajes parecen sacados de una de las novelas del Marqués de Sade, aunque sin llegar a la depravación y la crueldad del [...]