En los últimos años se ha puesto de moda el Tantra o, al menos, su vertiente más sexual. Pero, ¿de dónde provienen estas técnicas? Esta variación esotética basada en las creencias de la India, en vez de enseñar que a fin de alcanzar la realización espiritual es necesario apartarse de los estímulos que activan las pasiones, enseña a utilizar las pasiones (transformándolas) como sendero hacia la realización. Por lo tanto, para el Tantra, el orgasmo es el momento más cercano a la divinidad, un momento sagrado en el que la persona sufre una experiencia mística en la que puede conectar con el dios.
El Tantra es una manifestación que potencializa la sensibilidad del ser humano y se inició en India en el siglo IV a.C. Se le conoce como un culto al éxtasis concentrado en una muy especial apreciación de la sexualidad, donde convergen estilos de vida, ritual, magia, mito, filosofía y una nutrida red de símbolos emotivos que invitan a someterse a una activa meditación interior para incrementar la vida sexual de cada individuo y proyectar ese bienestar hacia el resto de la sociedad.
En hindú la palabra tantra está compuesta por la unión del radical tan, que significa estirar o extender y el sufijo tra, referido a la instrumentalidad. Su concepto es de una herramienta que expande el campo de la conciencia ordinaria, a fin de acceder a un nivel superior de conciencia, donde residen poderes desconocidos que se desean despertar y utilizar en beneficio de aspectos de la vida como la propia sexualidad de la pareja.
El Tantrismo reconoce la fijación del ser humano por el sexo, sin que ello signifique depravación. El hombre y la mujer están destinados al erotismo, separando el sexo y liberándolo de la función procreadora, abriendo la pareja el acceso espiritual a un éxtasis amoroso más allá del mero acto de alcanzar un orgasmo. Así, y como ya hemos dicho antes, toda unión sexual, humana o animal, incluso vegetal, se considera como sagrada, pues en ella se reproduce el acto creador último, personificados en la conjunción de los dioses Shiva “el poder penetrante de energía masculina”, y su compañera Shakti, que representa “la fuerza creadora femenina”.
“Todo contacto sexual, por más trivial que sea, es un acto cósmico y sagrado. Y la culpabilidad, miedo, inseguridad o vergüenza pueden incidir en el subconsciente y causar sólo molestias menores u ocasionales, que no nos permiten entrar en el potencial espiritual del amor sexual”
[...] velos; las figuras retorcidas en posturas imposibles del archifamoso Kamasutra o la variante tántrica del Hinduismo. Todo ello forma parte de la sexualidad hindú, en la que lo femenino y lo [...]
[...] velos; las figuras retorcidas en posturas imposibles del archifamoso Kamasutra o la variante tántrica del Hinduismo. Todo ello forma parte de la sexualidad hindú, en la que lo femenino y lo [...]
[...] fundamentales que conducen a la salvación de la alma. Como ya comentamos en la entrada sobre el Tantrísmo, que es una variación del Hinduísmo, el orgasmo es el momento más cercano a la divinidad, un [...]
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