Las Tigresas Blancas

Las Tigresas Blancas

Las Tigresas Blancas son un grupo de mujeres taoístas cuyo objetivo en la vida es restaurar su juventud y conseguir la inmortalidad espiritual. Creen que este objetivo sólo se puede conseguir a través del sexo, ya que la energía sexual es, según la filosofía taoísta, la más poderosa que poseemos. Sin embargo, la mayoría de nosotros no sabemos utilizar esta energía. Y entonces, en lugar de ser beneficiosa, puede destruirnos.

Las Tigresas Blancas, sin embargo, se enfrentan a un gran problema en la sociedad taoísta. Ellas sacan su belleza y juventud renovadas principalmente de la felación. Utilizan el semen de sus compañeros para prepararse una especie de mascarilla facial y corporal.

En el Tao, el semen es el bien mas preciado para el hombre. Debe evitar la eyaculación y malgastar su semen equivale a malgastar su energía vital. Como consecuencia, existe un aura de secretismo muy poderoso que envuelve esta sociedad de mujeres chinas y se sabe muy poco de sus prácticas y de sus años de iniciación. Como tampoco se puede decir si existen realmente.

El tigre blanco o albino es un animal muy poco común, que es rechazado por los demás tigres. Las Tigresas Blancas se hacen llamar así por su actitud hacia los hombres y por su lado poco convencional que muchos no comprenden.  Para remarcar esta identificación con el animal se afeitan completamente el vello púbico (también con el objetivo de volver a tener el pubis de una niña), y se depilan el cuerpo entero, pero no se cortan jamás el cabello. Tienen una melena extremadamente larga que recuerda muchas veces a las rayas del pelaje de los tigres.

Una mujer que desea ser una Tigresa Blanca tiene que formarse durante nueve años. Los tres primeros están dedicados a la regeneración sexual, los tres siguientes a la alquimia espiritual y los tres últimos a la filosofía contemplativa.

La primera etapa consiste en seducir a una gran cantidad de hombres y “tocarles la flauta de jade”, la manera mas rápida y eficaz de absorber esa energía sexual masculina tan sagrada.También, a veces, hacen uso de otras prácticas sexuales pero siempre como alternativas secundarias. Para conseguir todos esos hombres, la Tigresa Blanca necesita mucho tiempo y dedicación. Por ello, ante todo, buscará un Dragón de Jade, un hombre que la mantendrá durante sus años de aprendizaje. El Dragón de Jade será el único autorizado a mantener una relación formal con ella. Bueno… formal, no exactamente. La entiende, la respeta y la protege. A cambio, el Dragón de Jade podrá presenciar (escondido) sus encuentros con los Dragones Verdes, los compañeros de juegos con quien la Tigresa Blanca intima para alimentar sus necesidades de energía renovadora. Después de los tres primeros años de aprendizaje, la Tigresa Blanca puede decidir si seguir con su Dragón de Jade o no. También un Dragón Verde puede llegar a ser un Dragón de Jade si una Tigresa Blanca se lo pide.

Se dice, que siguiendo las prácticas de las Tigresas Blancas una mujer puede rejuvenecer entre cinco y quince años, dependiendo de la edad a la que se empezaron a recibir las enseñanzas.Pero más allá del aspecto físico, lo que buscan es sentir que tienen la misma energía que cuando eran adolescentes, algo que ni el quirófano, ni los complementos vitamínicos, ni ningún supuesto elixir de juventud ha conseguido hasta ahora.

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Más información:

El otro lado del sexo, por Valérie Tasso

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